Solicito novia.
Por Hugo Jiménez R.
Pegado en cualquier parte un texto
hallarás.
Solicito novia
bella,
culta
lasciva,
casta
virginal.
Noble, diosa
linda y
pura,
natural.
Que ame una sola vez
y sea lo que quiera ser
agradable al
tacto
seductora y encanto
su vida
será.
Niña y Mujer, totalidad,
tierna y
modesta, fidelidad.
Delicadeza y agilidad,
liberal.
Poema.
Si te digo que eres bella.
Por Hugo Jiménez R.
Si te digo que eres bella
lo creerías.
Si te amara toda la vida
lo
sabrías.
Si mis manos, en tu cuerpo
dedicaran hoy
su intento
en
llegar hasta tu tierno cuerpo,
tan solo
entenderías
que te
quiero.
En mis días yo anhelo
a viajar a tu lado
y entregarme entero.
Quisiera que lo supieras…
Mas lo
intento
y lo sabes.
Mas lo
pienso y lo digo,
mas lo
quiero y lo hago.
Oh amor,
éste
sentimiento de amor es sincero.
Poema.
Amor.
Por Hugo Jiménez R.
Amor es la substancia
que inclina
la que ama.
Amor es la fragancia
que
invade, si se ama.
Amor es la magia
que
transforma
lo que
no puede verse.
Es el elixir
que
ofrece al sediento
vida
entera,
es la
alquimia
que
transforma zarzas
en
veredas.
Es el sustento
de todo
el que espera.
Ilusión y gracia: entrega.
Cadena de aldabas eternas.
Sueños que van al mismo sitio.
Por Hugo Jiménez R.
Inmóvil y dormido
entreabierta la
puerta, me he vencido.
Dominante oprimido
hoy
dormito.
En mi hogar creo nublos
con mil
y una actitudes.
Pero ahora inconsciente
pierdo mis
aptitudes.
Hoy reposo en silencio,
hoy
somnífero espero
que me
lleves primero
hacia tu
bello sitio.
Despacio me levanto
media
noche ha pasado:
Bella la lejanía
que hace
mi fantasía.
Noche.
Por Hugo Jiménez R.
Obscura noche.
¿Cuándo regresará ella?
¿Acaso tu amor quiere poseerla?
Partió con el viento
y dejo su aliento
tan solo
en mis labios.
Quisiera olvidarlo,
pero,
un
juramento
me ha
encadenado…
Abrazando abismos.
Por Hugo Jiménez R.
¿Qué pasa princesa?
¿Dónde estás, cariño?... Amor mío?
¿Porqué no has llamado?
Es una condena si yo no estoy contigo.
Cae la tarde lentamente. El sol se recuesta como tantos
atardeceres sobre las montañas.
El reloj y su tic.tac y sus segundos,
sus
largos y pausados recorridos a ningún sitio
terminan por
desesperarme.
Miro tus ojos.
Creo mirar tus ojos en los míos.
Beso tus labios. Creo besar tus labios en el viento.
Me haces tanta falta.
Dulce amor, dulce suspiro, dulce aliento
llévame
contigo,
iré a
donde tú me pidas.
Me haces tana falta.
Siento tu piel.
Creo sentir tu piel cuando inútilmente
abrazo
abismos…
Rompo abismos.
Te deseo.
Por Hugo Jiménez R.
Te deseo
un
golpe es un tormento,
y el tormento es tu cuerpo.
Te entregaste, si. Lo sé.
Y no volviste a hacerlo
no sé
porque;
creo
saberlo.
Nubla mi entorno el quererte
y al no poder tenerte
nuevamente te
espero.
Sólo con mi almohada
mi
pecho estalla
y mi cuerpo sueña
con
verte en mis brazos
y estrechar tu espalda.
Surgen mil anhelos
-Te anhelo-
y un loco deseo.
-Te quiero-
Sólo tú.
Por Hugo Jiménez R.
Sólo tú me has llenado, sólo tu
solo yo me he quedado, sólo yo
y el lamento en mis labios, solo yo
quieren de ti cuidados, sólo tú.
Soy terrible y liviano, sólo yo
sentirme enamorado, solo yo
de tu gloria y belleza, sólo tu
y ahora estar separados
Sólo tu
solo yo.
Admirable y honroso
el amor que, aún lejano
se mantiene elevado
como abeto encumbrado.
Gracias DIOS, dulce abrigo
por haberme entregado
a tu amor hecho vivo:
A mi amor, linda joya
fe y blanca memoria.
Sana y suave la hiciste
como así decidiste
ofrecerme una gloria.
Sólo tu
sólo tú, mi amor
sólo tú.
Sólo tú.
Dulce infancia (arrullo).
Por Hugo Jiménez R.
Dulce infancia
tu nacimiento
el gran suceso
que yo mas siento.
Bella infancia
cuando crecías
cerca de mi
así dormías.
Tantos confites
tantos recuerdos
bellos regalos
miles de alientos.
Fue así tu infancia
bella fragancia
y colaciones, risas, canciones.
Dios, que ahora sabe
que has sido tierna
ahora te entrega
gracias eternas.
Con ansia escuchas
leves suspiros
y de tu interno
dulces latidos.
Yo, mientras tanto
sólo imagino
con mis cristales
siempre pulidos,
todo el pasado
que tú has vivido.
Todo es azúcar
miel y cobijos
¡Cuánta alegría!
Nada es perdido.
Niña chiquita
linda y bonita
cascabelita
y pequeñita.
Dulce infancia
El haberte conocido.
Cuanto hubiéramos jugado,
más me hubieras querido.
El voto del amor.
Por Hugo Jiménez R.
Voto por tu amor:
· Porque me da más que ninguno.
· Porque me hace sentir libre.
· Porque soy feliz contigo.
· Porque me enamoras.
· Porque me alocas.
· Porque me acaricias
y me desesperas.
y a veces nos enfadamos
aunque luego regresamos.
· Porque eres bonita
y guapa.
Tres de la mañana.
Por Hugo Jiménez R.
Desnudos los cuerpos, nuestros cuerpos
después de cenar y de observar como las
nubes se alejan
Contemplar nuestros cuerpos desnudos y el aroma que dejan.
Sensación y placer, amor en querer.
Musitando leves susurros, y quebrando los párpados
hemos tu y yo de arder.
Sensación de gloria, tocar el cielo mismo
antes de subirme a ti,
antes de subirte a mí.
Gloria en el primer momento en que te oí
grato el fresco de la lluvia antes de
conocerte.
¡Oh, sí! Cuando te vi.
Tres de la mañana, nuestras primeras palabras
entrega única, inicio de dos vidas
cosidas en gemas y oro.
-Abrir tierras vírgenes
antes selladas y prohibidas-
-Tocad mi cuerpo puro
temblando por tu gracia fina-
-Vibrad. Gritad de emociones
y experiencias no vividas-
-Cantad. Esperad que ninguno
comparta otra gracia fina-
Clímax antes de…
El tiempo avanza y hace la espera.
Éxtasis antes de…
los recuerdos de nuestro encuentro
hacen el más dulce misterio.
Blanqueo divino
mar de ilusiones
envuélveme con tus olas
recuéstame sobre la cama
envuélveme en tus seducciones
quítame la almohada
trágame en lluvia y tormenta
-agitación-
llévame hasta tu centro
déjame entrar en ti,
amárrame de éste modo
-dame vida-
-hazme vivir-.
Haciendo lo que ves.
Por Hugo Jiménez R.
Me despierto desde que te
conozco (tu voz)
y te extraño,
a cada rato te pienso:
te amo.
Haciendo lo que puedo, lo intento
intentando lo que puedo, lo hago.
Mas desmelenado quedo
por tratar de describir mi más
exquisito y conmovedor
sentir por ti:
estoy enamorado.
Haciendo lo que ves
yo quedo enamorado
no, no de mi sentir
sino de mi quedar
contigo y a tu lado.
L o sé, yo no soy cruel,
muy malo o desalmado.
Sé que si yo sé hacer
es, si, enaltecer
tu todo bien dotado.
Soy cautivo de amor
y el más profundo horror
es que sin mí no estés.
Yo te quisiera amar
por una eternidad,
haciendo lo que ves…
Silencio.
Por Hugo Jiménez R.
Sueño, y mi conciencia debate nublos y anhelos.
sueños, y
el firmamento.
Silencio mi amor,
hoy no
veré las estrellas,
no
cuidaré tu noche.
Hoy no habrán cantos
más que
el profundo, pero tranquilo silencio.
Sentía miedo mi amor,
un día
temblaba por perderte,
ahora te
toco,
ahora te
beso.
Silencio mi amor,
hoy
cerraré las puertas al mundo
y te tendré conmigo,
y me tendrás contigo.
Cerraré con aldaba y cerrojo,
mirareme impulsivo
y ardiente
dirigidos el
uno hacia el otro
haremos el
amor inocentes.
Solo dicha, pasión y alegría
de
tenernos aún vientos fuertes
no será
nunca más mediodía.
Fin de semana.
Por Hugo Jiménez R.
Fin de semana
me voy
a ti
descansaré mi
cabeza en ti.
Voltearé al cielo para mirarte
escucharé el
susurro de tu voz.
Tratando de educar a un necio
tomo mis
manos y las coloco en tu pecho.
Sabes que aún no puedo encontrar tu alma:
se halla
en todas partes.
Estas en las estrellas
te
encuentro en el agua
te
busco en el peligro
y te hallo.
Estas en mi vida, en mi futuro.
Si gano, ¿la victoria serias tu?
Puedes verme
puedes
sentirme.
Larga vida te deseo.
Por Hugo Jiménez R.
Larga vida te deseo
estés donde estés
hoy, mañana,
ayer.
Por doquiera que pasares
o en cualquier parte te halles,
larga vida te deseo.
Vive bien
hagas cualquier cosa
eleves tu alma al cielo
o vivas entre rocas,
se encuentre tu alma ausente
o seas omnipotente,
larga vida te deseo.
Pues ayer llenaste en mi con felicidad mi
cuerpo
lo sacaste de su estado andrajoso y
tieso,
me limpiaste con tus manos,
quitaste de mi el barro sin remedos.
Y puliste con tus labios
hasta dejarme brillante,
lo uniste a tu vientre
y lo conservaste así por un tiempo.
Qué dolor el no tenerte aquí
yo escribiéndote aquí, lejos
de tu todo sólo tengo ya el recuerdo
y mis ansias olvidaron ya tus besos.
Mis caricias las elevo dolo al viento
que evapora la humedad de mis
adentros;
mi piel toca entre sueños hoy tu
cuerpo
y es entonces cuando aviva ya, el
deseo.
Larga vida, vive joven
vive siempre, no detengas ahora el
tiempo.
¡Juventud! Ansío venturas,
hacia ti yo sólo anhelo.
Que vivas muy feliz, que lo hagas sin remedio.
Que sean tus condenas
alegría, sol, dulzura
amor, sol, salud, dinero.
Que no olvides el nombre de tu secreto.
Larga vida, te deseo.
Niña.
Por Hugo Jiménez R.
Niña
nena
tu
cuerpo me enamora.
Eres la dulce fruta
que mi
boca adora.
Niña
nena
eres de
mí, todo.
Sangre, aire
desearía
no
salir de tu corazón.
Nena mía
piérdete
conmigo.
Yo te he amado tanto
que ahora
de mi rostro
ha
brotado el llanto.
Tu y yo.
Por Hugo Jiménez R.
Tu y yo
en un llano
en un lago
en lo distante
y circunscrito.
En lo recóndito
en lo feliz
con nuestros sueños
y mis deseos
y tus anhelos.
¡ Sí !
Tu y yo
enamorados,
la compañía
de día a día,
buscando frutos
con alegría.
Tu y yo
en posición.
Tu y yo
fascinación.
Tu y yo
como un milagro
extraordinario
detrás del día
algo innegable
librando espacios
halo deseable
bien agradable.
Tu y yo en la nostalgia
en el mar, en la brisa.
Tu y yo
en la sangre
en la cordura
en la locura
en la delicia
en las caricias.
Tu y yo
amaneciendo
luego gimiendo,
después mojados
Tu y yo
eternamente
enamorados.
Quisiera raptarte.
Por Hugo Jiménez R.
Quisiera raptarte
huyendo
hacia un llano
partir de
repente
tapar con
mi mano
tu boca
preciosa
envidia de
rosas.
Quisiera llevarte
al
mismo infinito
partir de
repente
a un lugar bendito
de
anhelos, de glorias
de
trinos silbantes
de
blancas memorias,
cuidados
galantes.
Surcar por los aires
mirar tu
hermosura
amar como
tu amas
la
linda dulzura
excitar
caricias
que
ahora codicias…
Elegía a dos corazones solitarios.
Por Hugo Jiménez R.
Soledad. Infinita soledad. estoy
completamente solo.
Antes te tenía. Ahora a nadie. Ni a mí.
¿Por qué de dejaste, mi amor?
Seguiré escribiendo. ¡ Sí !
Poemas de amor
de esos que hacen regresar.
Una elegía que una a dos corazones solitarios.
Corazones solitarios
separados
lamentación y enfado
mitiga el desamor
Nausea en el alma
morbosa la espera
tristeza y calma.
Claros los corazones
sombrías las casas y calles
luz negra
más, sus adentros…
Descuido por desatino
producto de seguridad
de exceso de amor
que hace al hombre soberbio
soberbio de amor.
Mas sépase esto
que del cielo transcribo:
Tu y yo, uno solo
sin ti o sin mí,
ni uno vivo.
No un medio, no uno
amor humano doquiera que se fuere:
no divino.
Humedad.
Por Hugo Jiménez R.
Humedad es tu cuerpo
humedad
Ansiedad, ansiedad me provocas
mucho más…
Navegar, direcciona tu cuerpo
quiero ir
hacia ti,
nunca más separarnos
y vivir.
Humedad
humedad me
provocas
al
pasar
y quedar, estrechada en mis
manos
y algo más.
Envidiar
yo
envidio a quien te mire
por ver
más.
Y en corriente,
cual
tormenta potente quiero entrar
a tu entorno, a tu alma, a
tu vida
y gritar
que por
ti sólo vivo
nada mas…
Olor pétreo.
Por Hugo Jiménez R.
Tienes un olor pétreo,
puedo oler tu aroma
mas, a veces no puedo sentirte.
Aspirar tus senos rosas
y morder su extremo: asirte;
recorrer tus dos pezones
con dos dedos, con mi lengua
paladear, mordisquear tus
soberanos dotes.
Instar, hurgar mas allá de tu escote
ir hacia lo negro de tu alma
besar tus senos
morder tus glúteos bellos
bajar mi vientre hacia tu vientre
con mucha calma,
sentir que estas viva
sin mucha alegría
y sentir que te inflamas
de deseos que extrañas
sentir que te expandes,
comprimes y expandes,
sentir que te invade
mi ardiente carne
que ahora hace sentirte
una hembra indomable
que yace en tu cuerpo
exhalando un olor pétreo,
pétreo por tu ausencia.
Olor a paciencia e impaciencia
cuchillo sin mango
sereno y valiente,
después espantado.
Olor pétreo de desconcierto.
Tienes un olor pétreo
puedo tocarte
pero resbalas entre mis dedos.
Deuda no saldada
luchar por mitigar el deseo (que todavía
siento)
equilibrar mi amor en la balanza.
Pleito consumado
pasión reprimida
que lucha por cuidar
un futuro perfecto
a costa del presente
mi alegría esparcida
conflicto evidente.
No te dejaría.
Por Hugo Jiménez R.
Si me besas y me buscas
¡ No te dejaría !
Si te agrado y me deseas
¡ Que armonía !
Si te quiero y te demuestro
¡ Que alegría !
Si amamos y peleamos
¡ Herejía !
Si tocamos nuestros cuerpos
¡ Melodía !
Si luchamos por tenernos
¡ Bellos días !
Si te pusiera yo helado
¡ Fantasía!
Si me pusieras cajeta
¡ Picardía !
Adormilado en tu regazo
¡ Quedaría !
Como velo entre tus piernas
¡ Viviría !
Lamiéndote cada espacio
¡ Te haría mía !
Colocándome en tu espalda
¡ Yo te haría !
Si luchases por mis sueños
¡ No te dejaría !
Cómo olvidar.
Por Hugo Jiménez R.
Padecer de sentimiento es recordar
que mil logros y fracasos han de ser
convencer, y en muchos casos maniobrar
la conciencia del recuerdo y el
querer.
Si se olvida no habrá nada que penar
si se niega gran cadena ha de ceder
si se ama y ya no se puede olvidar
se aborrece por amar cada día más
y en grandeza y no en constancia
vives bien.
Si celoso y avispado tu amas bien
el rencor y la amargura has de
extraer
no menciones cuanto amaste o has de
amar
pues la fiesta y regocijo hace al
placer.
Mas si intentas tu, acostar el corazón
y no besas y no tocas con fervor
el futuro te depara gran traición,
pues tu amado buscará otra contracción.
Desaliña tu inconstancia, no hagas mas
no confundas el amor con darte bien
no reprimas tus deseos, dame bien
que decline el medio día y me ames mas
Así tu alma, por ti, en mi,
tendrá paz.
Qué arcano es el recuerdo.
Por Hugo Jiménez R.
Ha sido largo el tiempo entre tú y yo
y se hace a veces peligroso recordar
el pasado
como cuando se tiene miedo de caer al
suelo.
Ahora recuerdo cómo somos tu y yo
y nuestro amor.
Podemos escuchar cómo gritamos que nos necesitamos.
Uno, dos, tres o diez años, no se
quiero tomarte una vez más,
como la primera vez, o la segunda, o
como hace un rato.
Oh, mi amor, un día pude ver que nos separábamos.
Y ahora sé que estamos tu y yo, el uno para
el otro.
Ahora la realidad nos hace ser uno solo,
sensación, corazón.
Que arcano es el recuerdo
tristeza fue no tenernos.
Humo de cigarrillo, un día lo odiaba, otro día sin ti me hacía
recordarte.
Cariño, haz lo que quieras, pero no te vayas de mi,
no dejes de tenerme,
no dejes de envolverme,
o de amarme,
de llamarme por teléfono
o visitarme.
Que de magnitud comparable es mi amor por ti,
como arcano es el recuerdo.
Cuentos cortos.
Por Hugo Jiménez R.
· El amor que vivió con la idea de encontrar al amor de su
vida y lo halló,
y se quedo con él.
· El ser que buscó la manera de conocer todo y lucho por
ello,
y al hacerlo, buscó la manera de olvidarlo.
· El padre que trató de educar a sus hijos y les enseñó a valerse
por sí mismos y ser autodependientes, que terminó siendo educado por necesitar
de ellos.
· La señora que lavó platos toda su vida y fue feliz.
· Del artesano que crea con su trabajo lo que ahora ya no
sirve.
· Del cuento interminable al que llamamos vida y del cual
todos y nadie es personaje principal.
· Del cómo lucho por demostrarte mi amor.
Pensamiento.
Por Hugo Jiménez R.
La vida está llena de dicha
de amor
y alegría,
también hay llanto
y enfermedad y lágrimas.
Amo a Dios, al eterno
que
marca el tiempo y decide
nuestras
vidas.
Te amo a ti, a ti querida mía
en lo
cerca y en lo lejos
aunque en
lo lejos me duelas tanto,
que del
quebranto no sé bien si,
arrancarme la
cabeza
o el corazón.
Lagrimas y
neuronas
Por Hugo Jiménez R.
Lágrimas, de lágrimas yo ya sé.
He llorado mucho.
Te he visto llorar
de
dolor,
de
enfermedad,
pero
nunca te vi llorar por mí, hasta hoy
hasta ayer,
hasta hace un mes
hasta hace
seis,
hasta hace
un año y hasta más.
No sé si tú me ames, bendito amor,
(si lo sé),
sé
cuánto me amas,
lo
mucho que me esperas
lo
mucho que me quieres.
Bendito amor, bendito
nunca
recompensada por tu tonto enamorado,
que soy
yo.
Y entre lagrimas y neuronas
te pido
perdón, tierno amor.
Poemas por error.
Por Hugo Jiménez R.
Mis poemas antes eran
por
amor,
parece que
ahora lo son
por
error.
Error por mi capricho de hombre
no
vanidad amor, no vanidad
no de
envidia, no mi amor, no.
Lo que no quiero que sea sucede.
Si pido paz, veo rencor
y genero rencor.
Si pido tranquilidad, ruido hay
y mi alma quiebra nuestro
amor.
En la noche de hoy te lloro y te amo.
Ansío regresar el tiempo atrás
-¡Cuanto ha pasado !-
Ruego a Dios que
las cosas cambien
y esté a tu lado.
Quiero paz, sólo paz
y ser la causa de tu dicha
de tu
amor.
Olvidé decir adiós.
Por Hugo Jiménez R.
Cuando yo te miré
esa vez
que tu bien sabes
soñé más
de lo que ahora siento.
Sé que me hiciste bien
porque me
transformé
en un
ser muy tierno.
Jamás dormí con nadie
jamás robé
a nadie, excepto a ti
pero me he
sentido muy mal
no
tanto como tú, mi amor, por mi.
Hoy quiero morir
y sin que nadie me ayude
expirara en
el silencio de mi cuarto.
Bien sé que éste dormir
sería sólo
un sueño
ya que
mi amor por ti
tan
tosco y tan secreto
necesitará de
ti
para así,
poder vivir.
Entre
dios y su contrario.
Por Hugo Jiménez R.
Entre Dios y su contrario
Se amarga mi existencia,
cuando caigo, existo
cuando muero, renace mi vivir.
Si principio orando, luego muerdo
Si majadero huyo, luego añoro
entonces pido paz, luego regreso
y tu perdón imploro.
Vida mía, dame dicha
luego entonces no me llores
y
mi andar de serpiente mires
y en mi consejo termines
diciendo:
-Entre Dios y su contrario
mi estampa no se halle a diario,
y entre cobijas me encierres
y no me ocupe en quehaceres.
Que solo desdichas evite.
Sensaciones.
Por Hugo Jiménez R.
Cuanta sensación diversa hay en el
mundo,. Cada suceso que pasa, desde el contacto más
complicado o sencillo, hasta el sonido más fuerte que alcancemos a escuchar, son verdaderas
sensaciones que nos hacen reaccionar. Las parejas se acarician, es entonces cuando
sienten esa dulzura y ríen.
El débil frio de la mañana cuando
apenas sale el sol que nos provee del justo calor y el cual sentimos, nos anima
a sentir el día en el que muchos sucesos pueden ocurrir.
Mírame.
Por Hugo Jiménez R.
Mírame, no soy nada
soy
sencillo, no soy malo.
Quiero mucho, mi virtud
y me enfado (mi desgano).
Soy muy sano, quiero serlo
y besarte, creo quererlo.
Soy sencillo, soy sincero
yo soy
alto y te deseo.
No soy rico, no soy pobre
pero astuto
y embustero
y tonto cuando me enamoro
dictador
cuando no quiero.
Amistad, piedad, perdón
integro,
sexual y juguetón
estable y
duradero.
Amo entero
y paciente espero.
Pero lo más importante, no lo olvides:
te
quiero.
Dícese de la manera de saber cuando
uno ha muerto.
Por Hugo Jiménez R.
Cuando uno:
Esta
solo.
No ríe.
Llora mucho.
Piensa en nada.
No come.
No juega.
No canta.
No hace música.
No es sincero.
Miente.
Traiciona.
No ama con devoción.
No cree en Dios.
No se porta bien.
Bebe.
Fuma.
Carece de conciencia.
No agradece.
No sabe disfrutar.
No es feliz.
Por Hugo Jiménez R.
¿Es verdad que me quieres?
Por Hugo Jiménez R.
¿Es verdad que me quieres?
¿y qué me
adoras?
¿Es verdad que lo hicimos por amor?
-Si, mi amor,
es verdad-
¿Y que lo nuestro será eterno?
¿Y que no existirá nada que nos
separe?
¿Qué nuestras ilusiones son una
sola?
¿Y que nunca nos fallaremos?
¿Qué el amor nos une?
¿Y que no habrá nunca tristeza?
-Si, mi amor,
es verdad-
-Si, mi amor,
es verdad-
¿Y que tu y yo nos amamos
tiernamente?
¿Y que superaremos todos los
problemas que se nos presenten?
¿Y que siempre habrá amor, mucho
amor?
¿Y que no dejaremos de necesitarnos,
que no faltará ningún día en que los dos hagamos el amor,
¿Y estemos unidos de ésta manera
tan propia como para sentirte mía?
¿azotada
por mi?
¿llenada
por mi?
-Si, mi amor,
es verdad-
-Si, mi amor,
es verdad-
¿Qué la nostalgia no pisará nuestra
casa?
¿Qué las ilusiones han de conservarse,
porque son un regalo de la ilusión de Dios
por hacer de
nosotros al menos la única pareja
que no se traicionará con ningún pensamiento o cuerpo?
¿Qué la perfección la hace tu
blancura?
¿Y que la blancura que veo es
sincera, ardiente y voluntaria?
¿Qué tu ropaje no se destiñe aún
cuando no te encuentro?
¿Qué no opacas o ennegreces aun cuando
no estoy contigo?
¿Qué sigues siendo mía?
-Si, mi amor,
es verdad-
-Si, mi amor,
es verdad-
¿Qué tu aliento es el mío
y el mío el tuyo?
¿Qué no traicionaremos nuestras metas
ni nuestros anhelos?
¿Qué no hay rencores ni despedidas?
¿Qué me amas de verdad?
¿Qué la carne ajena ya no provoca
el deseo?
¿Qué te llenas conmigo?
¿Qué te caliento cuando yo fluyo en
ti?
¿Qué te enternezco cuando eyaculo
en ti?
¿Qué te hago ir y regresar?
¿Qué te abro y cierro cada día?
¿Qué cojemos
solo tú y yo?
-Si, mi amor,
es verdad-
-Si, mi amor,
es verdad-
¿Qué te basta mi cuerpo?
¿Qué te duele si loro cuando no te
tengo?
¿Y que sufro cuando tu sufres?
¿Qué mi vida es tu vida
y la tuya la mía?
¿que tu
cuerpo es mi carne
y mi piel es la tuya?
¿Qué nos complementamos
y nos amamos?
-Si, mi amor,
es verdad-
-Si, mi amor,
es verdad-
¿Qué el mundo no tiene infinidad?
¿Qué ya no habrán
secretos?
¿Qué nos dedicamos tiempo
y que no dejamos de besarnos?
¿Qué me extrañas?
¿Qué me amas y me adviertes, que me
dueles?
¿Qué te gusto y te respeto
que no es estorbo el dinero?
¿Qué mi lama siempre te ama
y que ahora estoy pensando en ti?
¿Es verdad que me deseas?
-Si, mi amor,
es verdad-
-Si, mi amor.-
¿Qué tu y yo somos uno
si no, nada?
Que ahora estas llorando por esta
felicidad?
¿Qué seré el victorioso de todos?
¿Qué será nuestro hijo?
¿y Que
siempre me querrás?
¿Qué estallaré de gusto
porque eres dueña entera
de mi totalidad?
¿Qué estarás tu conmigo
y que serás mi cobijo?
¿Qué yo te gusto
y que no habría otro igual?
¿Qué esté yo donde quiera Dios
siempre, siempre
me querrás?
Del futuro.
Por Hugo Jiménez R.
Dícese del futuro
de lo que será
de lo que ha de venir.
Dícese de lo invisible
que materializa deseos
Dícese del ambiente que no ha
nacido
y que podrá ser.
Dícese de tu cuerpo
grande ya, unido al mío
Dícese del mío
jubiloso por tenerte.
Dícese del futuro
del consuelo que no amarga
pero hiela
de lo inútil
por no tenerte cerca
de lo que ha de ser
si luchamos por creer
en la verdad
(vuestra verdad).
Dícese de mi vida al lado tuyo
del haber, el poder, el luchar
dícese de la pasión que desbordará
delirio de amor.
Dícese del “espero que sea conmigo”
dícese del próximo y eterno abrigo,
de la pasión que no acabará
dícese del futuro que nos sonreirá.
Del futuro.
Nuestras manos.
Por Hugo Jiménez R.
Nadie pensó
cómo dos manos podían amarse tanto,
imitando expresiones y gestos
pecados hechos bien
anhelos sin desdén.
¿Cómo pudo suceder
dos cuerpos, uno solo
separados en dos manos?
Inacabable e inagotable ternura
los dedos se abrazan y besan:
ininterrumpida gloria.
A nuestras palmas nada les importa
se juntan, se unen, se adoran.
Muñecas encontradas finalmente
hacen de la separación hiriente
interludio y presencia
de impasiva
unión:
interpone el amor
tremenda pasión.
Sobre el dorso de la mano, yace otra
impregnada de amor
entrelazan palma en dorso
con accidental calma
la bella sensación
de hallarse día y noche
uniendo sin derroches
licores de un amor,
(nuestro amor).
Hacia ti.
Por Hugo Jiménez R.
Hacia ti
tu vida
me guiará
hoy y
por siempre igual.
Y en amor
mi
cuerpo sonreirá
y en amor
la vida
así será.
Hacia a ti
hoy
quiero regresar
por
tener
tu
calma y saciedad,
vanidad.
Compláceme.
Por Hugo Jiménez R.
Abrígame
tu cuerpo
hoy me invada.
Sírveme, déjame brindarte,
y sáciame, que tu corazón
hoy deseo ser.
Compláceme, cariño, compláceme.
Invítame a compartir lo tuyo
gema mía,
incrusta en mi.
Se gentil, diva, hoy háblame sincera
y dime que serás para mi,
para mí.
Bellos bosques, déjame entrar con ella.
Poder evocador el espíritu
que sabe
demostrar.
Complacedme esta vez
déjate
amar.
“Sobre el aire hoy pinte tu nombre
sobre el
tiempo demostré mi amor por ti,
y abundantes dotes de
encantos y luces
inventé por
ti.
Hoy, mi amor, cuidare tus noches
solo
risas y cuidados hoy tendrás”.
Nota para cuando regreses.
Por Hugo Jiménez R.
Todo es mejor cuando es sincero
cuando es secreto
cuando es eterno.
Todo será bello cuando regreses.
Cuidaré de ti, y de nuestro anhelo
de hallarnos juntos, viviendo juntos.
Nota para cuando regreses…
Me fui
atrás de tus huellas y te perdí
Caminaba yo y tu
corrías
bebía el agua que bebías
y
ahora no.
Sueños que van al mismo sitio.
Por Hugo Jiménez R.
Inmóvil y dormido
entreabierta la
puerta, me he vencido
dominante
oprimido
hoy
dormito.
En mi hogar creo nublos
con mil
y una actitudes
pero ahora
inconsciente
pierdo mis
aptitudes.
Hoy reposo en silencio
hoy
somnífero espero
que me
lleves primero
hasta tu
bello sitio.
Despacio me levanto
media
noche ha pasado.
Bella la lejanía
que hace
mi fantasía.
Mariposa en flor.
Por Hugo Jiménez R.
Te vi ayer
en mis ojos, llenaste mi vida
ninguna sombra lo advirtió
excepto la luz
(de mi amor).
Quédate conmigo mariposa
Quédate conmigo, mariposa
no vueles más,
sabes que ahora perteneces a mí,
sabes que ahora corro por ti
a través de todo el mundo.
Déjame alcanzarte
eso es lo que quiero
Y descansar contigo
felices los dos, si.
-¡Si!-
Toma mis emociones
y escucha a esa estrella
esa luz interna a mí que es peligrosa
porque te ama.
Guárdala entre tus manos
y juega al juego que solo tu amor
y mi amor pueden jugar.
El tiempo no será corto
si confiamos en nosotros.
Es solamente lo que necesitamos.
Mariposa en flor,
eres mi mundo y mi ilusión.
Te amo.
Por Hugo Jiménez R.
Cuando me duermo
cuando te
sueño
cuando te
abrazo.
Te amo cuando, alterado
yo te
invado
te amo
cuando te espero,
trino y
canto.
Es bella mi gallardía
si te
imploro,
pues
amarte no podría
de otro
modo.
Solo recuerda que el que te habla
te ama
en vida.
Nuestros nombres.
Por Hugo Jiménez R.
Si hay alguien importante aquí en la tierra
eres tu
porque día a día tu dulce amor me
alimenta.
Si hay alguien a quien besar y poder ofrecer mi día
es a ti,
porque me das confianza, tornas mis
decisiones en realidades
y motivas mi alma.
Si hay alguien con belleza inacabable
eres tu
porque día a día me enamoras y haces de
los
instantes, periodos únicos, llenos de gracia
también única.
Si hubiesen palabras nuevas que expresaran
el cambiante
y evolucionado amor que sentimos
las diría a ti en todo momento
porque sabemos que nuestros nombres
significan más que amor
mas que vivir, más que sentir.
Si algún día descubriera algo nuevo en el mundo
serías tu el hallazgo
y yo el descubridor
porque necesito una infinidad para
disfrutar de tu hermosura
y hallarte cada momento de mi vida a mi lado
y yo al tuyo
nos provoca estados naturales que
pocas veces se repiten.
Si hay alguna vida que me diese gusto investigar
sería tu vida
porque para amarte me es preciso
conocerte y mirarte día a día,
extraña sensación que me hace olvidarte y
extrañarte
cuando estoy cerca de ti y no te toco
tierna soledad que me mueve a
inclinar mi cabeza hacia tu cuello
mágico poder tu amor de ensueño
que me hace presa, y dueño.
El único adiós.
Por Hugo Jiménez R.
El único adiós hemos de darnos.
Cuando tu creas que yo no te
amo
cuando ya
no me tengas confianza
cuando
pienses que te quiero herir.
cuando ya
no te agrade
cuando ames
a alguien más.
o cuando estés triste por mi
causa,
que
verte triste es derrota de mi vida
toca mis
raíces más naturales
raya la
pupila de mis ojos
hace a mi
corazón doler
maldice mis
generaciones futuras
o pasadas.
No estés triste, mi amor
yo
quiero que seas feliz conmigo.
Saboreándonos.
Por Hugo Jiménez R.
La semilla que se halle un día
encerrada bajo el suelo
piensa alegre que algún día
subirá sin desconsuelo.
Mucha agua, mucha tierra
gran paciencia ¡Cuánto anhelo!
Dotanle de su gran fuerza
sobriedad, luz de lucero.
Es así como del débil tallo
sube al cielo sin desmayo
de su débil entorno emergen ya miles
de brotes
que resistirán miles de azotes.
Ni lluvia, ni viento o polilla
ni viento ni trilla,
quitarán de su abrigo: la tierra
de tan bella semilla.
Sólo espero que el hoy y mañana
nos deparen paciencia y nobleza.
Sol y luna refresquen verdores
de dos corazones.
¡Crece el tallo envolviendo las nubes!
¡Cubre el pelo de Dios con tus hojas!
Sigue al mismo infinito:
sabré donde subes…
Sé que te alejaste, se que
te olvidé.
Por Hugo Jiménez R.
Todo lo que puedas ver
todo lo podrás tocar
eres libre,
libre como el mar.
Vuela contra el viento
surca hacia ese lugar,
cada que aletees
tú me dejarás.
Nunca habías marchado
lejos de mis manos
pero ahora viajas
hacia un nuevo espacio.
Sé que me amarás
y me dejarás
sé que te amaré
y te olvidaré,
Sólo puedo saberlo
solo puedo sentirlo:
que tu miedo a perderme
es mi miedo a vivirlo.
Sé que te marchaste
sé que me alejé
sé que me olvidaste
sé que te olvide.
Sin título.
Por Hugo Jiménez R.
Siento un gran vacío hoy en mi mente amor
pues no te tengo
Yo quisiera cada día estar junto a ti…
Y nunca irme.
Tierno amor
tierno amor lejano
que llenas cada segundo
mi corazón.
Dame amor
dame amor, tu vida
y entregaré
entregare por Dios, cada día
y verte un poco más.
Ahora estas lejos, lo sé
Tierno amor distante
quisiera verte diario, lo sabes.
Mas mi dicha de ti
está conmigo aquí,
lo sabes
y distante o lejano
o inexistente o vano
pudiera ser yo de ti.
mas no lo soy,
ni tu lo eres
mas no lo somos en esta situación
que de vida me llenas, y mi alma se
embriaga
del dulce néctar que provocas
cuando apareces
en la tierna pantalla de mi vida.
Bella
ahora te hallas en mí
lo sabes bien.
Me enamoro al pensar
que te quiero más
de lo que pueda querer.
Que no puedo estar sin ti
que no puedo vivir sin ti amor
y que mi alma inquieta sueña
y sueña con tu amor
con tu bendito cariño
y mi destino en ti.
Donde quedó?
Por Hugo Jiménez R.
Dónde quedó ese amor de juventud (tuyo)
tan sereno, tibio, que me miraba a los
ojos,
entregada, feliz, inacabable y a veces
melancólico?
Y dónde quedé yo?
Cuando te amé (como siempre), desde luego, y te dejé?
-Todos podemos amar a muchas,
pero es difícil querer sólo a una-
-A una sola que se quedó llorando (de amor)
pero a la mas amada (por dejarte
libre)-…
¡ Así sentí yo, el amor en mi pasado!!!
Te tuve yo, lo sé, te dejé por amor
¡No te olvidé!!!, pero al fin, te quise
Como se quiere al día aunque no se tenga entero
como se extraña y se quiere al odio
para amar lo bueno,
como te extraño a ti, de día, o en
media noche
cuando me ignoran ( como tú lo haces), yo
dando todo
y tu indiferencia –lo sé, tendré que
pagar lo que te debo-
sin un reproche…
Ser celestial (canto-luna).
Por Hugo Jiménez R.
Canto luna
entre la espuma
del ancho mar.
Y mi destino
tan solo una ola
que marca el tiempo
entre las sombras
por cruel azar.
Mas el amor,
que no confiaba
en todo o nada
encontró camino
hacia el destino
que había deparado
ese divino
ser celestial…